Revistas depredadoras

Los académicos involucrados con la investigación son usualmente evaluados en base a su producción investigativa o sus publicaciones. El hecho de que obtengan un título, sean contratados, ascendidos o se les garantice su permanencia en un puesto, frecuentemente está ligado a la cantidad y calidad de las publicaciones de su autoría reciente. Y en algunos países la cantidad prevalece sobre la calidad, y se convierte en un factor determinante en el progreso de las carreras.

Los investigadores que trabajan en esos ambientes pueden verse tentados de publicar más, y más frecuentemente. De esta forma incrementa la demanda para publicar y también la oferta, bajo la forma de más revistas académicas y editores.

En la publicación académica, ninguna instancia general establece estándares y procesos. Cualquiera puede comprar un nombre de dominio y preparar una revista con el nombre que guste. El motivo puede ser tan solo generar dinero al cobrar a los autores para publicar sus artículos. Estos editores pueden tener un comité editorial, pero sus miembros podrían ser cómplices. Estos editores tienden a nombrar sus revistas a lo grande, con palabras sin significado como ‘global’, ‘internacional’ o ‘avanzado’. Pueden incluso tener un título o alcance demasiado amplio que incluya muchas áreas de investigación (para atraer más artículos).

Jeffrey Beall, un bibliotecario de la Universidad de Colorado en Denver, Estados Unidos, lleva una lista de estas ‘revistas’ depredadoras y sus editores.

Estas revistas pueden publicar artículos tras una superficial revisión por pares o carente del todo de ella, a pesar de indicar lo contrario. Los investigadores pueden enviar sus artículos a revistas depredadoras a sabiendas de esto o creyendo, ingenuamente, sus falsas pretensiones.

Y a pesar de que una superficial revisión por pares conviene a autores que no hayan hecho suficiente trabajo o de una calidad satisfactoria para ser publicados en determinadas revistas, muchos más se convierten en víctimas. Investigadores en países en vías de desarrollo a menudo no reciben una guía adecuada de investigación en etapas tempranas de sus carreras. Ellos trabajan en ambientes de escasos recursos y carecen de habilidades para la escritura en la investigación. Y aun así se enfrentan a la misma presión de ‘publicar o perecer’, tal y como sus contrapartes en países desarrollados.

Sin embargo, publicaciones en estas revistas eventualmente perderán valor e incluso causarán daños. Algunos investigadores pueden ser capaces de avanzar temporalmente en sus carreras basándose en la fuerza de la cantidad de sus publicaciones, pero pueden ser avergonzados posteriormente en frente de sus colegas y estudiantes cuando haya mayor consciencia de la existencia de editores depredadores.

Algunos podrían enfrentarse a sanciones disciplinarias por promover o pertenecer a comités que ya tienen conocimiento de editores depredadores. Y, por supuesto, investigadores serios tienden a ignorar artículos que están publicados en revistas sospechosas, así que estos artículos podrían no ser leídos ni citados.

Elementos que caracterizan a las revistas depredadoras

Acceso abierto
Acceso libre
Bajo umbral de aceptación de artículos
Sin revisión a pares
Se paga por publicar

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