Estudios más específicos de Valarino (1997)1, tomando en cuenta la variable tiempo,  demostraron que sólo un 0,5% se gradúa al haber cumplido con el lapso reglamentario según el reglamento de la Ley de Universidades (dos años para las Especializaciones y Maestrías y cuatro para los Doctorados) y 10% acumulado, después de nueve años de haber iniciado sus estudios.

Buckley y Hooley (1988)2 realizaron un estudio en la University of Bradford Management Center. De acuerdo a los resultados obtenidos explican que una vez que los estudiantes escogen un tema para su trabajo, su interés y motivación hacia la investigación aumenta, sin embargo, lo que podría hacer falta es compromiso y entusiasmo por parte del tutor. En relación con este último, también hallaron que algunas instituciones no tienen un punto de vista específico en lo que se refiere a una supervisión razonable, de modo que los tutores puedan orientar a tantos estudiantes como puedan manejar. Además encontraron que, a pesar de que el tutor debe tener mucha experiencia, se observa en muchas ocasiones que están supervisando a su primer o segundo estudiante. Como síntesis de todo su trabajo indican que el problema central de toda investigación es la calidad de la supervisión.

Debido al hallazgo de la relevancia de la función del tutor en la elaboración de un trabajo de investigación, Ortiz (1999)3, asesorada por Meneses y Valarino, realizó un estudio sobre la importancia de la función tutorial, obteniendo como resultado que las características consideradas de mayor prioridad eran las referidas a los sistemas de incentivos dirigidos al tutor, la disponibilidad de tutores apropiados, el reconocimiento de la función del tutor por parte de la institución, la definición clara de la función tutorial, el entrenamiento formal al tutor y el conocimiento de patrones de evaluación y demás reglamentos del desarrollo de trabajos especiales de grado.

Anteriormente, Zuber-Skerritt y Knight (1986)4 afirmaron que la calidad de la supervisión del proceso de investigación y el desarrollo de las habilidades del tesista para la elaboración de la tesis, dependen del tiempo dedicado por el tutor a la asesoría y de sus aptitudes y habilidades para enseñar estas destrezas.

En este sentido, llama la atención que, aun cuando se considera importante todo lo relacionado con la incidencia del tutor en el rendimiento del estudiante y los problemas de esta relación, no se hayan elaborado muchos trabajos o programas de intervención en el área (Valarino y Yáber, 2001)5.

La figura del tutor ha sido concebida tradicionalmente como una persona con cierta experiencia investigativa, con disponibilidad de tiempo y conocimientos en determinada área, inclinado a colaborar con otras personas en la elaboración de investigaciones que le permitan cumplir con un requisito exigido por los estudios universitarios y de postgrados. Dicha colaboración se restringe a veces a opinar en lo referente a la formulación de objetivos, metodología a utilizar, revisión de la redacción y a proporcionar referencias bibliográficas referidas a la investigación en curso (Garritz y López, 1989)6.

Sternberg (1981)7 propone que se establezca un contacto continuo entre el estudiante y los profesores.

Finalmente, Valarino (1990)8 sugiere que debería existir un perfil del tutor y como una primera aproximación general de la función tutorial para la investigación a nivel de postgrado, detallando algunos aspectos en su descripción: requisitos en cuanto a educación, conocimientos y experiencia profesional; funciones principales, condiciones de trabajo y tipo de supervisión. Define el rol de tutor como:

…el profesor que ejerce el rol de supervisor académico de la tesis, asignado por las autoridades del programa de acuerdo con el estudiante, quien lo acompaña durante todo el proceso de investigación. Este rol está pobremente descrito en los documentos oficiales y se le denomina de diversas maneras: profesor guía, profesor asesor, profesor consejero y tutor  (Valarino, 1997, p.  129).

Con respecto a la definición del rol del tutor, MacDonald (1996)9 señala que “…un tutor es una persona quien, dentro de un contexto estructurado y supervisado, sostiene una relación de enseñanza y aprendizaje con uno o más de sus semejantes” (p. 6).

En este orden de ideas, Cone y Foster (1993)10 afirman que una de las decisiones más importantes que se debe tomar durante la realización de una tesis es la relativa al tutor, ya que éste debe brindar experiencia en el área, feedback específico en el trabajo y apoyo. Un tutor deficiente ofrece muy poco de esto e incluso puede hacerle complicar gravemente el proceso de elaboración de tesis.

La Universidad de Indiana, en un documento de ayuda para sus estudiantes acerca de cómo comenzar la tesis y buscar un tutor (Universidad de Indiana, 2004)11, señala que la elección del tutor correcto puede ser un factor importante para terminarla. Recomienda a los estudiantes investigar acerca del rendimiento y éxito de esos tutores,  de la calidad de sus investigaciones, del tipo de relación que establecen con sus estudiantes (frecuentes interacciones, trabajo en colaboración, animación a la independencia), ofreciendo tópicos, promoviendo su trabajo con sus pares, planificando metas a corto y largo plazo.

Dean (1998) reafirma que la tesis es vista como una tarea muy grande, si no tiene plazos intermedios e implica mucho tiempo sin estructura. Un tutor que estructure la tarea  puede ayudar a controlar este problema.

De acuerdo con Garritz y López (1989) la tutoría es un tipo de enseñanza personalizada que tiene por objetivo que el tutor y el alumno participen en un proceso de creación en el cual el segundo aprenda a realizar investigaciones. En este sentido, el tutor debe ser un guía que oriente el proceso de aprendizaje del alumno, alentándolo y estimulándolo a fin de que desarrolle todas sus potencialidades.

Estos autores afirman que siendo una tarea tan importante la que tiene el tutor, resulta necesario tener ciertas características para desempeñar tal función, entre las cuales destacan las siguientes: ser un experto reconocido en su área de conocimiento, desempeñar activamente tareas de investigación y docencia directamente relacionadas al objeto de la tutoría, saber equilibrar durante la tutoría las capacidades académicas con las humanas, sin perder de vista el objetivo académico por el cual se inició la relación tutor-tesista. Para esto ha de ser consciente de las características y limitaciones, tanto propias como del estudiante y propiciar un entorno académico sano.

Por otro lado, Welsh (1978) y Moses (1984) (citado por Mi Kim, 1986)12, señalan que algunas de las responsabilidades del tutor son: conocer con profundidad el área de estudio para poder proporcionar consejo, guía y crítica constructiva, ser capaz de establecer una relación interpersonal efectiva con sus tutoriados, para poder motivarles y ser un gerente eficaz que esté en capacidad de supervisar efectivamente la organización y ejecución del trabajo de grado.

González (1993)13 deduce de estos autores seis características principales de los tutores y aporta las cuatro últimas: dominio del tema específico a investigar, disponer del tiempo suficiente para la tutoría, poseer cierta experiencia en trabajos de investigación, dominio de la metodología, capacidad para establecer una relación interpersonal afectiva y supervisar la organización y ejecución del trabajo de grado, ser responsable para que el trabajo de grado identifique claramente el problema a investigar, formule los objetivos, consiga coherencia entre título-objetivos-metodología, que se elija un tema relevante y pertinente, que la redacción y el estilo sean entendibles y que los ajustes formales se adecúen a las exigencias de la institución en la cual será presentado. También debe responsabilizarse de la evaluación de cada una de las fases de la investigación y constatar, a través de reuniones periódicas, el cumplimiento de cada una de las actividades previstas en el cronograma respectivo, al igual que el cumplimiento de la normativa para la presentación y el estilo. Debe también colaborar en la interpretación de las técnicas e instrumentos aplicados en la recolección de datos.

Las características, funciones y responsabilidades señaladas muestran que la función del tutor es de gran envergadura dentro del proceso investigativo, razón por la cual se requiere de una gran preparación tanto en el ámbito académico como personal para tratar de disminuir algunas de las dificultades que podrían presentarse en el desarrollo de la investigación. Cuando estas dificultades no son atendidas surgen los tutores problema, los cuales han sido descritos por algunos expertos, entre los cuales Valarino (2000) elabora una tipología de profesores  tutores problemáticos.

 

Referencias

1Valarino, E. (1997). Tesis a Tiempo. Caracas: Equinoccio.

2Buckley, P. y Hooney, G. (1988). The non-completion of doctoral research in management: symptoms, causes and      cures. Educational Research, 30(2), 110-119.

3Ortiz, L. (1999). Sensibilización del personal docente y directivo de la Escuela de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Metropolitana, en cuanto a la importancia de la función tutorial en trabajos especiales de grado. Trabajo de grado de maestría no publicado, Universidad Simón Bolívar, Caracas.

4Zuber-Skerritt, O. y Knight, N. (1986). Problem definition and thesis writing. Higher  Education, 15(1-2), 89-103.

5Valarino, E. y Yáber, G. (2001). Productividad académica en la investigación de Postgrado. Agenda Académica, 8 (1), 3-14.

6Garritz, A. y López, M. (1989, marzo). Tutoría: el perfil del docente en el postgrado. Trabajo presentado en el II Seminario Latinoamericano de Estudios de Postgrado. Universidad de Lima, Perú.

7Sternberg, D. (1981). How to complete and survive a doctoral dissertation. New York: St. Martin’s Press.

8Valarino, E. (1990). Función del asesor en los trabajos de grado y tesis doctorales. Comportamiento, 1(1), 57-68

9MacDonald, R. (1996). El maestro tutor. Guía para una tutoría más efectiva. New York: Cambridge Stratford, Ltd.

10Cone, J. y Foster, S. (1993). Dissertations and theses from start to finish: psychology and related fields. Washington, D. C: American Psychological Association.

11Universidad de Indiana. (2004). Doing Research. [Documento en línea]. Disponible:
http://www.cs.indiana.edu/how.2b/how.2b.research.html

12Mi Kim, Y. (1986). Algunas observaciones y recomendaciones sobre la realización de tesis de postgrado en Venezuela. Investigaciones Educativas Venezolanas, 6(4), 18-28.

13González, J. (1993). Responsabilidad del tutor en los trabajos de grado. Revista Ciencias de la Educación, 4, (7-8), 29-32.